¿Veis el rojo de mi frente? No se aprecia mucho, pero es la marca que deja la pantalla tras 5h de trabajo. Y eso que voy maquillada, en cuanto me quite el color, el rojo se notará más.

Además, hoy he tenido que explica a un niño:

– Carla: sabes, sé que eres muy cariñoso y que cuando estás contento me abrazas. Pero de momento no podrá ser. ¿Sabes por qué?

– Niño: No. Supongo que por el virus.

– Carla: Exacto. Yo tengo mis defensas muy bajitas, es lo que nos protege del virus. A mí me protege menos y me pongo enferma muy rápido.

– Niño: 😱. Nada de abrazos. ¿Y la mano? ¿Puedo darte la mano?

– Carla: Mejor que no. Cuanto menos nos toquemos mejor.

– Niño: Vale. Si es para que no te pongas malita, me esperaré a que el virus se vaya para siempre.

– Carla: Gracias, ya verás que en unos meses podremos darnos un abrazo de oso con papá y mamá, tú y yo. Los 4.

– Niño: ¿Me lo prometes?

– Carla: Promesa de mayéuticos.

– Niño: Vale, de maynoseque.

 

Para que la gente vaya haciendo el memo por la calle.

Si yo currando 5 hora ya me duele, que yo trabajo en despacho no es que esté en primera línea no de coña, lo que yo tengo que hacer en del despacho es un chiste al lado de los sanitarios.

Si por 5h tengo que montar todo un tinglado, no quiero saber lo que les duele a los sanitarios.

Además, duele la cabeza porqué miramos a través de pantallas.

No, no mola nada 😒. Ni físicamente, ni emocionalmente.

Por favor, prevención 🤞🏻.