Hoy he tenido una primera visita, una de esas primeras visitas largas, no miento, 3h. Una visita larga necesaria donde los padres están llenos de preguntas y dudas, confundidos, asustados, inseguros. Al rato de hablar con ellos, llega la gran pregunta: “¿lo estamos haciendo bien? Me siento culpable porque no le di la medicación para el TDAH antes, tardé un año en decidir que sí, y ver después que funcionó y pensar que sufrió ese año…”

Paré mi discurso, escuché y tuve que decirles: “a ver familia, es normal. Es lógico que os tomarais un tiempo para pensar. Os dieron un diagnóstico y os hablan de pastillas con vuestro hijo tan pequeño. ¿Da miedo? ¡Pues claro que da miedo! Pero tomasteis la decisión en función de la información que os dieron, siempre desde el amor. ¡Yo también me asustaría! A mí me dicen que mi hermana tiene cáncer ¡y lo negaría por mucha evidencia que tenga! ¿Quién quiere ver en un familiar, mucho menos en un hijo, que hay un “problema”? Con eso os quiero decir:

  • Daros permiso para tener dudas.
  • Daros permiso para pedir más opiniones a profesionales hasta que estéis convencidos.
  • Daros permiso para preguntar tanto como necesitéis, yo estaré aquí para responder.
  • Daros permiso para gritar, ¡sois humanos!
  • Daros permiso para decir: ¡estoy harto y cansado!… Pues sois humanos y tener un hijo con alguna dificultad no es fácil, bien lo sabéis vosotros más que nadie…
  • Daros permiso para decir tacos si lo necesitáis… Pues sois humanos.
  • Daros permiso para llorar, discutir, disculparse… Pues sois humanos.
  • Daros permiso para dejar de ser profes y médicos… Pues sois padres… Y humanos.

Daros permiso para ser eso, padres, sencillamente ser padres y olvidaros del resto. Disfrutar de los fines de semana y de las vacaciones con vuestros hijos e hijas”.

Ver la cara de “no me puedo creer que me digas que esto es normal” me deja atónita. ¿Por qué hay que hacerles pasar por esa culpabilidad? ¿Quién les hace deducir que deben ser perfectos? ¡No os imagináis la cara de alivio que han puesto!

Profesionales… ¿Dónde estamos llegando que debo decirles a unos padres que literalmente deben darse permiso para ser padres y humanos?

“Debes darte permiso” es una frase que últimamente sale demasiado de mi boca… Algo estamos exigiendo a unos padres que no deberíamos, algo la sociedad está enfocando y atribuyendo a los padres que no les toca…

Mariu, ¿Te suena? Como en el curso… un compañero pidiendo disculpas porque lloró de emoción… ¿Por qué llegamos al punto de pedir perdón por emocionarnos? ¡A mí me pasó! Sentimientos de vergüenza y culpa se asocian… Allí sí digo: ¡ya basta! ¡Lloremos sea de tristeza o de emoción! ¡Riamos! ¡Enfadémonos! ¡Mostremos lo que realmente sentimos y somos!… Pues somos eso… ¡¡Humanos!!

Carla Salinas Martínez

Carla Salinas Martínez

Pedagoga